“Si no acordamos, a futuro va a ser muy difícil trabajar; y la ciudad hoy demanda que nosotros trabajemos codo a codo”, señaló el edil justicialista Diego Pilón respecto al conflicto de larga data que sucede en el Concejo Municipal de Roldán y que mantiene al cuerpo legislativo sin actividad.
“Estamos en stand-by, tal como quedamos en diciembre”, agregó Pilón, quien destacó que entre los inconvenientes que esto apareja se encuentra que la ciudad tiene un presupuesto municipal 2016 que no fue aprobado por el legislativo.
Sobre esta situación, responsabilizó a sus pares del Frente Progresista Cívico y Social por no haber querido llegar a un consenso, asegurando que se les ha ofrecido mantener la presidencia del cuerpo a cambio de que el pedrettismo obtenga el control de la más importante comisión. El próximo jueves 25 de febrero se realizará una sesión especial que buscará destrabar el conflicto, algo que parece lejano, y que podría obligar a recurrir a arrojar la moneda para zanjar la cuestión.
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