CRIMEN DEL POLICÍA DAMIÁN LÓPEZ: EXTIENDEN LA PREVENTIVA A LOS DOS DETENIDOS HASTA ABRIL DE 2027 Y OFRECEN 25 MILLONES DE RECOMPENSA
El juez Guillermo Lanfranco Pari hizo lugar al pedido del fiscal Juan Pablo Baños y prorrogó por seis meses la prisión preventiva efectiva de Julio César Zalazar y Agustín Amarilla, imputados por clavarle una barra de hierro en el cráneo al suboficial del Comando Radioeléctrico de Roldán durante una emboscada tras la final de la Liga Cañadense en el Club Atlético Carcarañá. En paralelo, el Ministerio Público de la Acusación mantiene vigente una recompensa elevada a $25.000.000 para dar con otros integrantes de la hinchada que participaron de la brutal golpiza, mientras familiares de la víctima recorren Carcarañá y Roldán reclamando que la causa avance contra todos los agresores.

La Justicia provincial resolvió extender hasta el 29 de abril de 2027 la prisión preventiva efectiva para Julio César Zalazar y Agustín Amarilla, los dos hombres imputados como coautores del homicidio del suboficial Damián López, asesinado tras una feroz emboscada perpetrada por simpatizantes del Club Atlético Carcarañá.
La resolución fue dispuesta por el juez de primera instancia Dr. Guillermo Lanfranco Pari tras una audiencia de revisión de medidas cautelares que se extendió durante casi cuatro horas en los Tribunales Provinciales de Cañada de Gómez. En el banquillo, el fiscal Juan Pablo Baños ratificó la calificación de homicidio calificado por haber sido cometido contra un miembro de las fuerzas de seguridad en ejercicio de sus funciones, solicitando la continuidad del encierro para ambos imputados, a casi cuatro meses del trágico suceso.
El crimen se desencadenó el pasado 28 de junio en las instalaciones del Club Atlético Carcarañá, momentos después de finalizado el partido definitorio de la Liga Cañadense disputado entre el conjunto local y Sportivo Las Parejas. López, quien prestaba servicios en el Comando Radioeléctrico de Roldán y se encontraba uniformado integrando el operativo de seguridad, quedó atrapado junto a otros cuatro uniformados en una clara situación de inferioridad numérica.

De acuerdo a la acusación judicial, tras el retiro de la hinchada visitante, una veintena de simpatizantes de «Cremería» atacó a la policía con proyectiles y gomeras en el estacionamiento. Minutos después, decenas de hinchas saltaron el alambrado perimetral desde las gradas y rodearon en 360 grados a los uniformados en el área de mesas y parrilleros. En medio del tumulto, Zalazar atacó a traición al suboficial López, clavándole por la espalda una barra de hierro de construcción (de 49 centímetros de largo y 8 milímetros de grosor) en el lateral izquierdo del cráneo. De inmediato, Amarilla empujó la varilla hacia el interior de la cabeza para maximizar el daño, alcanzando el ventrículo cerebral. La herida le ocasionó convulsiones inmediatas y, tras ser derivado al Hospital «Carlos Gotti» y luego al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) de Rosario, el policía falleció a las 13:00 del 29 de junio.
Pese a que la responsabilidad material directa de Zalazar y Amarilla se encuentra formalizada en el expediente, la Fiscalía busca avanzar sobre el resto de los agresores que posibilitaron el ataque masivo. Por tal motivo, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) fijó una recompensa de 25 millones de pesos para quienes aporten datos fidedignos e identidades de otros participantes de la golpiza, aunque hasta el momento no se han producido nuevas detenciones.
En tanto, la familia del suboficial continúa movilizada. Su madre y hermanas realizaron en los últimos días diversas recorridas con volanteadas tanto en Carcarañá como en Roldán para mantener visible el caso. Acompañantes de los familiares remarcaron la angustia que representó escuchar los pormenores médicos y balísticos durante la audiencia judicial: «Eran muchísimas personas rodeando a solo cinco efectivos policiales; fue una verdadera emboscada. Exigimos que la causa no se detenga y que paguen todos los responsables», expresaron.



