En el marco del Día del Profesor, celebrado cada 17 de septiembre, docentes de la Escuela de Educación Secundaria Orientada (EESO) N° 1548 de Ricardone compartieron sus vivencias y reflexionaron sobre el compromiso que implica acompañar a los jóvenes en su etapa formativa, entre la satisfacción del reconocimiento cotidiano y las complejidades de la realidad educativa actual.
Para el cuerpo docente, el aspecto más enriquecedor de la profesión reside en la cercanía y el cariño de los alumnos. Sonia Brune, profesora de Historia, remarcó la emoción de ver crecer a las distintas promociones a lo largo de los años: «Empecé cuando abrió la escuela en primer año y ver toda la evolución de los chicos desde que entran tan chiquitos hasta que llegan a quinto año para forjar su futuro es una satisfacción inmensa».
Por su parte, Ileana Sequeira, también docente de la institución, valoró el reconocimiento de los estudiantes, al tiempo que analizó el contexto en el que se ejerce la profesión. «Es un mimo al alma cuando los chicos te reconocen y valoran tu labor cotidiana. Sin embargo, no es un momento sencillo: tenemos el desafío de aggiornarnos continuamente a las nuevas herramientas y metodologías, y necesitamos que la dirigencia política brinde un apoyo más firme para poner a la educación pública en el lugar de excelencia que supo tener«, sostuvo.
A su turno, el profesor de Inglés Bruno Gnesetti hizo hincapié en el desafío de captar la atención de los adolescentes y comprender la realidad personal que cada uno atraviesa: «Estar pendiente de ellos y generar un buen ambiente en el aula es lo fundamental. Tratar con chicos no siempre es fácil, cada uno tiene su mundo, pero la docencia es algo hermoso«.



