La situación edilicia del Centro de Jubilados y Pensionados de Funes atraviesa un momento crítico. Tras una serie de reparaciones parciales realizadas con anterioridad, las últimas precipitaciones dejaron al descubierto problemas estructurales profundos en la techumbre del edificio, afectando seriamente el funcionamiento de los servicios que allí se brindan.
Raquel Parisi, presidenta de la institución, explicó que si bien el salón principal se encuentra en condiciones tras la colocación de una chapa de 12 metros, el resto del inmueble padece filtraciones constantes. «Desde el galpón hasta el final del salón hay canaletas que están podridas y agujereadas. Se llueve arriba de la mesada, de las heladeras y hasta los rincones donde están los desagües«, detalló con preocupación.
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Un presupuesto millonario para una economía de «pulmón»
La institución ya cuenta con un presupuesto para la renovación total de los sectores dañados: se necesitan aproximadamente 5 millones de pesos. Para un centro que se sostiene de manera autogestiva, la cifra es impactante.
- Cuota social: Actualmente es de apenas $2.000 mensuales, un monto que la comisión intenta mantener accesible para los jubilados que perciben el haber mínimo, pero que resulta insuficiente para obras de gran escala.
- Gastos fijos: Con la recaudación actual deben cubrir servicios telefónicos, limpieza y mantenimiento básico.
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Campaña Solidaria: «La Pollada del 19»
Para intentar alcanzar el objetivo, el Centro de Jubilados ha organizado una nueva venta de pollos para el próximo 19 de abril. Todo lo recaudado será destinado íntegramente a la compra de materiales y el pago de la mano de obra especializada.
«Acá hay que remangarse. Todo lo que juntamos de los socios y de los eventos va directo al pozo para comprar las cosas«, afirmó Parisi, quien también mencionó que cuentan con fondos inmovilizados en una cuenta bancaria desde hace dos años que, por trabas burocráticas, no pueden utilizar, perdiendo valor frente a la inflación.
Desde la institución invitan a toda la comunidad de Funes a colaborar con la compra de tarjetas para la pollada o acercarse al centro para realizar donaciones, con el fin de evitar que la humedad siga deteriorando los consultorios donde los adultos mayores reciben atención diaria.



