El consumo de alcohol en adolescentes representa un motivo de alerta constante para los profesionales de la salud. En diálogo con Canal 4 Regional, el médico clínico Dr. Gustavo Renz profundizó sobre las consecuencias del consumo en menores de edad y el impacto que provoca en el cuerpo durante una etapa marcada por profundos cambios físicos, sociales y psicológicos.
Según datos vertidos por la SEDRONAR, la transición entre la niñez y la adultez constituye el período donde más se intensifica el inicio y aumento de esta práctica, motivada en gran medida por la búsqueda de experimentación propia de la edad.
Efectos agudos sobre el sistema nervioso central
El profesional explicó que, a diferencia del alcoholismo crónico que genera secuelas orgánicas tras años de ingesta continua, en los jóvenes predomina la intoxicación aguda.
«El alcohol produce un daño directo sobre el sistema nervioso central al actuar como un depresor. En una primera etapa puede aparecer una sensación de euforia y desinhibición, pero luego se desencadena el deterioro del sensorio, habla confusa o lenta, y en casos severos se puede llegar a un coma alcohólico», detalló Renz.
Conductas de riesgo y siniestralidad vial
Asimismo, el especialista aclaró que los adolescentes conforman una población generalmente sana que realiza pocas consultas médicas en comparación con la infancia. Por este motivo, el peligro más severo no radica en enfermedades orgánicas inmediatas, sino en las consecuencias indirectas de la embriaguez.
«Lo más preocupante son las conductas de riesgo que se generan a partir del consumo. El problema principal tiene que ver con eventos accidentales más que con enfermedades», remarcó el médico.
Para ejemplificar la dimensión de este fenómeno, Renz recordó un estudio epidemiológico realizado años atrás en la ciudad de Roldán a través del análisis de certificados de defunción: «En aquel momento existía la inquietud de si las muertes por cáncer superaban la media. La investigación demostró que los casos de cáncer estaban dentro de los parámetros normales, pero reveló una cifra alarmante de muertes de jóvenes por accidentes de tránsito. Ahí es donde se debe enfocar la mirada y la prevención de esta problemática», concluyó.



