En conmemoración del Día Internacional de Lucha contra la Trata de Personas, la Fundación La Alameda difundió un nuevo informe titulado «La transformación de la trata», en el cual se analiza la evolución de este delito de crimen complejo y trasnacional en el contexto socioeconómico actual.
En diálogo con Canal 4 Regional, el abogado e integrante de la organización, Nicolás Del Mastro, remarcó que el país atravesó un cambio estructural en la dinámica de la problemática: «Argentina ya no opera únicamente como un país de recepción de víctimas, sino como un territorio central de captación. El contexto macroeconómico y la creciente vulnerabilidad social funcionan como factores de riesgo clave para la accionar de estas redes».
Virtualidad y vulnerabilidad: la «trata silenciosa»
Uno de los ejes centrales del documento señala el impacto del entorno digital postpandemia. Del Mastro advirtió sobre la consolidación de la denominada «trata silenciosa», una modalidad donde el abordaje no se realiza mediante violencia física directa, sino de forma remota y deslocalizada.
A través de algoritmos, redes sociales, plataformas de apuestas online, videojuegos y aplicaciones, las organizaciones identifican perfiles vulnerables —personas desempleadas o con empleos precarios— para ofrecerle falsas promesas de estabilidad laboral, ingresos en moneda extranjera o un cambio drástico de vida, aprovechándose de sus necesidades económicas.
Subregistro de casos, fondos congelados y «criminalidad forzada»
El informe revela además una disminución en las estadísticas oficiales de rescates. Mientras que Argentina registraba históricamente un promedio de 1.200 personas rescatadas al año, las cifras entre diciembre de 2024 y marzo de 2026 contabilizaron 1.111 casos, lo que da cuenta de un importante subregistro.
A este escenario se suma la falta de utilización de los recursos destinados a la asistencia integral: existen más de 1.000 millones de pesos presupuestados para la reparación e inserción de sobrevivientes que no han sido ejecutados en las provincias para retirarlas del circuito de explotación.
Finalmente, Del Mastro enfatizó la articulación entre la trata y el crimen organizado en grandes aglomerados urbanos como el Gran Rosario: «Vemos una diversificación a través de la ‘criminalidad forzada’, donde niños y jóvenes atravesados por adicciones son explotados por bandas narco para marcar zonas, cometer balaceras o actuar como sicarios. No se puede investigar la trata sin contemplar el lavado de activos, las criptomonedas y los mercados ilegales que alimentan estas estructuras».



