Un sujeto de 33 años, domiciliado en Cipolletti, es señalado por contactar a menores de una escuela local a través de videollamadas de WhatsApp. Según las denuncias radicadas en la Subcomisaría 17ª, el sospechoso se exhibía sexualmente y ofrecía dólares a cambio de fotos íntimas.

La comunidad de Ibarlucea se encuentra en estado de alerta tras una serie de gravísimas denuncias por presunto grooming que tienen como víctimas a alumnos de una escuela de la localidad. El caso, que ya está en manos de la justicia, se originó cuando una niña de 12 años alertó a su madre sobre una perturbadora videollamada recibida en su teléfono celular.

De acuerdo al relato de las familias, el accionar del sospechoso seguía un patrón definido: contactaba a los menores por WhatsApp, se exhibía masturbándose —aparentemente detrás del mostrador de un comercio— y les ofrecía dinero en moneda extranjera o regalos por correo a cambio de material pornográfico o de los números telefónicos de otros compañeros.

Investigación de los padres y rastro en Río Negro

Ante la falta de respuestas inmediatas, fueron los propios padres quienes iniciaron una investigación privada. A través del número telefónico desde donde se realizaban los contactos, lograron vincular al sospechoso con un comercio de la localidad de Fernández Oro y, posteriormente, identificar a un hombre de 33 años con domicilio en Cipolletti, provincia de Río Negro.

«Mi hija y varios compañeros fueron contactados. Pedía fotos a cambio de dólares y utilizaba imágenes de otros alumnos para generar confianza», relató una de las madres denunciantes.

Incluso, señalaron que el sujeto habría operado durante más de un mes antes de ser descubierto, logrando ramificar sus contactos dentro del grupo escolar tras acceder al teléfono de uno de los menores.

Jurisdicción y estado de la causa

Debido a que las denuncias fueron radicadas en la Subcomisaría 17ª de Ibarlucea (Santa Fe) pero el implicado reside en Río Negro, existe actualmente una instancia de coordinación entre las provincias. Autoridades policiales de Cipolletti confirmaron estar al tanto del caso, aunque aguardan el requerimiento formal de la justicia santafesina para proceder.

Tras la exposición pública del hecho y el escrache en redes sociales, trascendió que el local comercial vinculado al investigado habría cerrado sus puertas. Mientras tanto, las familias de Ibarlucea exigen celeridad en la causa y hacen un llamado a otros padres a controlar los dispositivos de sus hijos para evitar que este tipo de depredadores continúen operando.

Fuente: Rosario 3