La actividad busca reunir a vecinos, expertos y funcionarios para diagnosticar el estado del curso de agua en su cuenca media. "El arroyo tiene una gran biodiversidad que funciona como corredor biológico, pero está invisibilizado", advirtió Sofía Naranjo, una de las impulsoras de la iniciativa.

El Arroyo Ludueña es mucho más que un canal de desagüe; es un corredor biológico vital que conecta la pampa con el Delta del Paraná. Con el objetivo de rescatar su valor ecológico y denunciar sus problemáticas, se llevará a cabo en Funes el Segundo Mapeo Colectivo, una instancia de participación ciudadana abierta a toda la región.

Sofía Naranjo, referente de la actividad, explicó a Canal 4 Regional que la propuesta busca recolectar saberes que no siempre figuran en los libros técnicos: «Queremos que el vecino que pesca, el que vive cerca o el que lo frecuentaba de chico venga a aportar. Esa información suele estar desperdigada o no valorada, y centralizarla nos permite generar redes de trabajo para transformar el futuro del arroyo».

De la desembocadura a las nacientes

Este proceso de mapeo se divide en tres etapas estratégicas para entender las problemáticas específicas de cada sector:

  1. Zona Baja (Rosario): Ya realizado en Empalme Graneros. Allí se detectó una grave falta de accesibilidad, microbasurales e inseguridad que alejan al vecino del agua.
  2. Zona Media (Funes): Es el encuentro actual. La convocatoria se extiende a residentes de Roldán, Ibarlucea y Pérez, localidades clave en el tramo intermedio de la cuenca.
  3. Zona Alta: Se realizará en los próximos meses en el sector de las nacientes.

«No se cuida lo que no se conoce»

Uno de los mayores desafíos que enfrenta el Ludueña es la desconexión social. «Pese a lo golpeado que está, el arroyo todavía alberga tortugas, lagartos y una enorme variedad de aves», señaló Naranjo.

Para los organizadores, la invisibilización del curso de agua es el primer paso hacia su degradación. «Si no podemos acercarnos a la vera por falta de mantenimiento o basura, no lo conocemos; y si no lo conocemos, no lo vamos a cuidar. El mapeo es una herramienta para que todos tengamos la misma voz y podamos exigir cambios», concluyó.