Hablar de modelos analíticos y de campos estadísticos en cuestiones tan delicadas como una pandemia tiene dos miradas: por un lado, la certeza del número puro que arrojan los datos una vez transcurrida las fases más graves de la propagación; pero por otra parte, la casi imposibilidad que resulta predecir el comportamiento del mal en tiempo real.
En este segundo punto la historia a veces, muchas, se parece a la fábula del pastorcito y el lobo: fue tantas veces predicho el pico del contagio y nunca se cumplió, que la sensación es que cuando se cumpla finalmente no va a ser creíble.
Entre medio de ese panorama, ante el crecimiento del riesgo del colapso sanitario, la incapacidad de los funcionarios en reaccionar bien y a tiempo, y una sociedad que cada vez más incumple con las normas del distanciamiento social, los números de casos continúan incrementándose día a día y ya nadie habla de que “somos ejemplo para el mundo”, dicho dudoso e incomprobable.
Para conocer desde la opinión médica estricta dialogamos nuevamente con el doctor Lucas Alessio, quien hizo referencia al aumento de los contagios, particularmente en lo que se denomina la duplicación de casos y el tiempo que conlleva este hecho, y la seria preocupación que existe por todas las dificultades de unas cifras acumuladas que no cesan en ascender en detrimento de un sistema que ya ve resquebrajar sus bases.
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