En el anochecer del sábado 29 de noviembre todo cambió para la familia Rodríguez – Leguizamón cuando Tomás, un chico de apenas 14 años de edad, perdió la vida cuando había concurrido a un local comercial junto a un grupo de amigos situado en calle Hipólito Bouchard al 2100, en la ciudad de Funes.
Desde el momento del incidente se desencadenó una serie de sucesos que se van contradiciendo. Por caso la causa misma de su fallecimiento, donde las presunciones indican que el joven tocó una reja que habría estado electrificada. En tanto, el informe del personal de la Empresa Provincial de la Energía señaló que no habría descarga alguna. El médico policial, por su parte, señaló a la familia que la causa del deceso habría sido muerte súbita.
A tres semanas del luctuoso hecho, Raúl y Gabriela, los padres de Tomás, dialogaron en exclusiva con Canal 4 Regional y afirmaron que el cuerpo de su hijo presentaba signos compatibles con una descarga eléctrica, tal como se expresaría en el informe de la autopsia correspondiente.
En el plano legal expresaron duras palabras con los responsables del comercio y con el intendente Santacroce, sobre quien cargaron tintas al indicar que su abogado personal es quien patrocina a los probables victimarios. También tuvieron duros términos con la Seccional 23ª y con el sistema de salud funense, en particular con el CAPS “Dr. Bernardo Houssay” al cual se refirieron como “una morgue”.
Para este miércoles 23 de diciembre se convoca a una marcha en pedido de justicia que tendrá su inicio a las 10:30 horas en calle General López 741, donde se radica la familia Rodríguez – Leguizamón, y que se trasladará a distintos puntos como el lugar del fallecimiento, el dispensario Houssay y la sede de la Municipalidad, para culminar en Ruta 9 y Angelomé, donde se exigirá el esclarecimiento de este hecho con demasiados puntos oscuros.
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