En el marco del tratamiento de una nueva legislación en el Senado Nacional, el legislador recorrió las instalaciones locales. Junto a referentes del sector, remarcaron la importancia de aumentar el corte de los biocombustibles, fomentar el agregado de valor y proteger las fuentes de trabajo en la región.

El senador nacional Marcelo Lewandowski visitó la planta de la empresa Rosario Bioenergy, ubicada en la ciudad de Roldán, en medio de un contexto que definió como «difícil para la industria» debido al actual modelo económico. La recorrida se dio en el marco de las mesas de diálogo y discusiones previas por una nueva ley de biocombustibles que se debate actualmente en el Senado de la Nación.

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Proteger a todos los actores del mercado

Durante su visita, Lewandowski enfatizó la necesidad de impulsar la actividad productiva de Santa Fe y proteger a las distintas escalas empresariales: «Estamos tratando de potenciar al sector para que no haya perdedores, sino que traten de ganar tanto aquellos que producen el aceite como los que lo compran y transforman en biocombustible».

El legislador destacó especialmente el rol de las plantas «no integradas» (aquellas que compran la materia prima para transformarla), ya que al instalarse en localidades con menor concentración de población, generan valor agregado y fuentes de empleo genuinas y directas. «Aumentar el corte significa más trabajo y también un aporte fundamental al medio ambiente«, aseguró. Además, puntualizó que la provincia de Santa Fe «lo tiene todo» para ser el eslabón final que industrialice lo que produce el campo.

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La postura de la industria: «Con todos adentro»

Por su parte, Juan Facciano, directivo de Rosario Bioenergy, explicó que la visita forma parte de una mesa de diálogo sectorial previa al Día de la Industria. Según detalló, la postura de las empresas frente a la reforma de la ley actual es avanzar bajo la premisa de estar «con todos adentro«, aprovechando la gran potencialidad que tiene el país –y Santa Fe en particular– tanto en la producción de biodiésel a partir del aceite de soja, como de bioetanol a partir del maíz y la caña de azúcar.

Facciano enumeró los múltiples beneficios que trae aparejado el crecimiento de este sector productivo:

  • Soberanía energética: Los biocombustibles contribuyen fuertemente a sustituir importaciones, teniendo en cuenta que Argentina es un país importador de gasoil.
  • Ahorro de divisas: Al depender menos de los combustibles fósiles comprados en el exterior, la industria contribuye a retener dólares dentro de la economía nacional.
  • Cuidado ambiental: Su utilización ayuda a reducir las emisiones de gases contaminantes en más de un 75%.

Finalmente, desde el sector industrial remarcaron que existe la total factibilidad técnica en la Argentina para elevar el corte obligatorio en los combustibles fósiles, con capacidad de estirar el porcentaje de mezcla hasta un 20% de acuerdo a las especificaciones técnicas aprobadas por la Secretaría de Energía.