Una importante manifestación de personal policial se desarrolló este miércoles por la tarde frente a la Jefatura de la Unidad Regional II de Rosario, en una protesta que también tuvo expresiones, aunque en menor escala, en la ciudad de Santa Fe. La convocatoria fue impulsada por la Asamblea de Policías Autoconvocados, que expresó un creciente malestar en toda la provincia.
Si bien el reclamo salarial ocupa un lugar central, los efectivos hicieron hincapié en una problemática que consideran aún más urgente: la falta de previsibilidad en el régimen de guardias, el desarraigo y el impacto directo que estas condiciones generan en la salud mental de quienes integran la fuerza.
Durante la manifestación, los autoconvocados entregaron un petitorio dirigido al gobernador Maximiliano Pullaro, el cual fue presentado a través del abogado y ex oficial de policía Gabriel Sarla, designado como único vocero tras una votación en asamblea.
En el documento, los efectivos advierten sobre una “situación de gravedad institucional y humana” que, según expresan, afecta no solo al personal policial sino también a la calidad del servicio de seguridad pública. Entre los principales puntos, señalan que los salarios actuales no alcanzan a cubrir necesidades básicas, que las extensas cargas horarias impiden un descanso adecuado y que existe una falta total de previsibilidad para organizar la vida familiar.
Uno de los ejes más sensibles del petitorio está vinculado a la salud mental. Los policías solicitan la creación o el fortalecimiento de un programa específico de asistencia psicológica y psiquiátrica, con acceso real, confidencial y sin consecuencias administrativas para quienes soliciten ayuda. También reclaman protocolos de intervención temprana ante situaciones de estrés traumático y hechos violentos.
El texto presentado al Ejecutivo provincial también incluye pedidos concretos como una recomposición salarial real, tomando como referencia la canasta básica total; la reorganización del régimen de guardias y francos para garantizar descanso efectivo; la universalización de la Tarjeta Alimentaria Policial; mejoras en el transporte gratuito de larga distancia para el personal que reside lejos de su lugar de trabajo; y condiciones mínimas de infraestructura en dependencias policiales.
El reclamo se produce en un contexto de profunda preocupación dentro de la fuerza, marcado por una serie de muertes por suicidio que, según manifestaron los propios efectivos, estarían vinculadas al estrés laboral, la presión económica y la falta de contención institucional. En las últimas horas se conocieron dos nuevos fallecimientos, lo que profundizó el impacto de la protesta.
Mientras se desarrollaban las manifestaciones, el gobernador Pullaro se encontraba en la localidad de Laguna Paiva, participando de la inauguración de obras públicas, lo que fue mencionado por los autoconvocados como una señal de la necesidad urgente de abrir canales de diálogo.Finalmente, los policías solicitaron la conformación de una mesa de trabajo con autoridades del Ministerio de Seguridad y otras áreas del Estado, además de una audiencia formal con plazos y compromisos verificables, remarcando que su pedido busca respuestas institucionales ante una situación que califican como crítica.
