El ingeniero agrónomo Guillermo Gerster, integrante de la Agencia de Extensión Rural Roldán del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, tejió un panorama acerca de los inconvenientes climáticos que desde hace quince días afectan particularmente a la cosecha de granos, especialmente en lo referido a la soja.

    Sobre el tema, señaló que la campaña 2016 venía siendo muy buena, “con una perspectiva de precios superadora a la del año anterior”, pero que el clima ha jugado tan en contra en este último mes que ha provocada una severa crisis, de la cual “es muy difícil hacer una evaluación, pero la situación no es para nada promisoria”.

    A principios de abril, gran parte de la soja estaba seca y pronta para cosechar, pero El Niño castigó fuerte, tanto que se estima que “el 50% aún se encuentra en el campo”. Traducido en números, se habla de unas 40 millones de toneladas afectadas, lo cual monetariamente es una cifra muy importante para la economía de nuestro país. Para colmo de males, las previsiones a futuro no son las mejores: “no hay condiciones ni perspectivas próximas de que se pueda entrar a cosechar”.

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Por h8000024