“Nos sentimos estafados”: ése fue el término utilizado por los residentes en el barrio funense La Cardera por los cambios en los sectores residenciales y comerciales, no respetando las designaciones realizadas en el plano original; y también por la instalación de un centro comercial que no respetaría las condiciones y que estaría fuera de toda norma.

    Es así que los vecinos presentaron una nota ante el Concejo y la Municipalidad, a quienes responsabilizaron de haber autorizado a los desarrolladores a modificar la zona residencial sobre avenida Rosales para transformarla en un sector comercial, lo cual modificaría la traza y la fisonomía de todo el lugar.

    Más aún, consideran como riesgoso la instalación de un lavadero con sus anexos, el cual ocuparía casi una manzana. El impacto ambiental que generaría sería grande, explicaron los vecinos, quienes solicitan a las autoridades que tomen las medidas del caso para impedir las obras. Según lo expresado, la Municipalidad les habría informado que no habría permiso de la Secretaría de Medio Ambiente para la radicación de este comercio; sin embargo, las tareas para su construcción continuarían adelante.

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Por h8000024