Importante reunión será la que para la tarde de este martes ha convocado el presidente Mauricio Macri en la mismísima Casa Rosada, citando a todos los gobernadores provinciales, en una búsqueda de consenso para conseguir los avales suficientes que permitan la aprobación del Presupuesto Nacional 2019.
En el caso de Santa Fe, el gobernador Miguel Lifschitz no estará presente en la misma, indicando en horas de este mediodía en su visita a la localidad de Serodino que “esperaba la llegada de algún borrador” con los puntos a tratar en este encuentro.
Es vox populi que la relación entre Macri y Lifschitz atraviesa uno de los puntos más bajos, excusándose de participar en este cónclave el mandatario santafesino por un viaje programado y enviando en su lugar al vicegobernador Carlos Fascendini.
Más allá de lo protocolar, el Gobierno Nacional intentará que las Provincias den el visto bueno al ajuste en una especie de pacto que intente brindar una imagen de “estabilidad institucional”, y de lograr el consenso para el Presupuesto 2019 ingrese a la Cámara de Diputados para votarlo en la sesión del 24 de octubre y convertirlo en ley, Senadores mediante, a mediados de noviembre.
Sin embargo, no son pocos los gobernadores que han expresado que en el encuentro de mañana no brindarán una aprobación automática a la propuesta de la Casa Rosada sino que muy por el contrario escucharán la misma y la debatirán en el seno interno de cada territorio. El apoyo político de las provincias es una condición que impone el FMI, donde algunos analistas formularon que el camino al acuerdo es muy cercano mientras que por otro lado se afirma que la situación es dispar. ¿Apoyará Lifschitz el nuevo plan de ajuste o mantendrá su enfrentamiento abierto con Macri?
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