Como expresamos siempre que se produce la cosecha gruesa y el subsiguiente peregrinaje del transporte de los cereales hacia los puertos y las plantas aceiteras de nuestra región, las rutas se recargan a tal punto que en varias localidades se vuelve imposible no solo el tránsito mismo sobre dichas trazas sino que se divide las zonas urbanas, producto de la falta de obras de infraestructura que brinden una solución definitiva a pesar de las múltiples promesas incumplidas de las autoridades nacionales y provinciales cualquiera sea su color partidario.

Villa La Ribera es uno de los puntos más conflictivos con una situación que excede largamente la década. Por ello consultamos a Gisela Signorelli, vecina del lugar y ex vicepresidente comunal de Pueblo Andino, quien expresó la situación que allí se vive con el paso diario de 10 mil camiones.

Es tanto el tráfico de camiones que es imposible de controlar, y esto genera problemas de todo tipo”, manifestó Signorelli respecto al tránsito sobre la Ruta Provincial 91 que significa una conexión directa a Timbúes. El colapso vehicular atrae problemas de todo tipo, tanto que los vecinos quedan aislados sin poder circular en sus autos particulares y ni hablar de los servicios de colectivos y de ambulancias, además de los ruidos que perturban el descanso nocturno.

Se anticipa que en la mañana de este viernes 23 de abril se produzca un encuentro con la participación de autoridades en la materia, aguardando la asistencia de legisladores y funcionarios tanto de Santa Fe como del país. Más allá de los parches y los paliativos como el endeble operativo “Cosecha Segura”, se necesita una decisión política concreta, una decisión y no una enésima promesa tipo “el tercer anillo circunvalar”, para que la situación se normalice y todos los sectores involucrados puedan resultar beneficiados.

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Por h8000024