ROSARIO: CON EL APORTE CLAVE DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL DEL SISTEMA LINCE, DESBARATARON UNA BANDA DE MOTOCHORROS TRAS 11 ALLANAMIENTOS
A través de una investigación conjunta entre la División Judicial de la Unidad Regional II y la Policía de Investigaciones (PDI), se ejecutaron 11 allanamientos en la zona oeste de la ciudad que culminaron con nueve personas aprehendidas, 26 celulares incautados, dos motos, un Jeep y dinero en moneda extranjera. El uso del sistema Lince de videovigilancia con inteligencia artificial permitió reconstruir patrones de fuga, cambios de vestimenta y enlaces con investigaciones previas.

Un minucioso trabajo de inteligencia criminal coordinado entre la División Judicial de la Unidad Regional II y la Policía de Investigaciones (PDI), dependientes del Ministerio de Justicia y Seguridad provincial, permitió desarticular este miércoles a una prolífica organización delictiva dedicada al robo callejero de teléfonos celulares bajo la modalidad de «motochorros», así como a su posterior reacondicionamiento y comercialización en el mercado ilegal.
El operativo incluyó el despliegue de grupos tácticos para concretar de manera simultánea 11 órdenes de allanamiento en diversos domicilios de la zona oeste de Rosario, lográndose resultados positivos en inmuebles ubicados sobre calle Liniers al 3400, Camilo Aldao al 3900 y Matienzo al 2500. En los procedimientos fueron aprehendidos siete personas mayores de edad: Kevin Javier G. (30), Ailén Rocío A. (28), Brian Miguel S. (33), Maira Belén B. (35), Lautaro Adrián J. (23), Lucas Uriel E. (24), Débora Jezabel A. (26), Jesús Cristian M. (43) y María Susana P. (41).

La pesquisa contó con el aporte tecnológico del sistema Lince, una plataforma estatal equipada con inteligencia artificial aplicada al análisis de las cámaras públicas de videovigilancia. A partir del registro de un arrebato ocurrido en agosto en inmediaciones de un hotel céntrico en San Lorenzo al 1400, el software permitió cotejar los patrones de circulación de dos motociclistas, sus maniobras de evasión, cambios estratégicos de indumentaria en plena vía pública y la escolta coordinada de vehículos de apoyo (un Citroën C4 Cactus y un rodado similar a un Renault 9) hasta un aguantadero de calle Amenábar al 3500. Al cruzar la información, los pesquisas detectaron que dicha propiedad ya figuraba vinculada a otro robo de similares características cometido en abril.

De acuerdo a la hipótesis del caso, la banda no solo contaba con estructura para sustraer, desbloquear y reducir los aparatos canalizando las ganancias en billeteras virtuales, sino que implementaba una singular maniobra para recuperar sus rodados: cuando un vehículo era incautado por las fuerzas de seguridad o descartado en una huida, integrantes del grupo radicaban denuncias falsas alegando haber sido víctimas del robo de la moto para tramitar su restitución judicial y volver a ponerla en circulación con fines delictivos.
Durante la totalidad de las irrupciones, las autoridades secuestraron 26 teléfonos celulares, nueve cascos de motocicleta, dos equipos de comunicación tipo handy, un dispositivo DVR de almacenamiento fílmico, dos cajas con documentación, dos motos marca Honda Wave, una camioneta Jeep, 490 euros y 1.290 dólares estadounidenses en efectivo. Los elementos y los detenidos quedaron a disposición del fiscal Carlos Covani, a cargo de la Unidad Fiscal Especial de Autores No Identificados del Ministerio Público de la Acusación (MPA).


