Los operativos coordinados por la Policía de Investigaciones (PDI) y las Tropas de Operaciones Especiales (TOE) se desplegaron en Madre Cabrini al 2700, Pasaje Blanes al 2500 y Corralito al 5800. Hubo dos personas aprehendidas y se incautaron dosis de cocaína, marihuana, psicotrópicos y elementos de interés para la causa.

La Policía de Investigaciones (PDI), con el apoyo de grupos tácticos de la Policía de Santa Fe y las Tropas de Operaciones Especiales (TOE), llevó a cabo cuatro allanamientos simultáneos en la zona sur de la ciudad de Rosario. Las medidas se concretaron en el marco de una causa por infracción a la Ley de Microtráfico, bajo las directivas de la fiscal Brenda Debiasi.

La intervención del can «Kenzo» y el hallazgo de las sustancias

La investigación penal se originó a partir de diversas denuncias e intervenciones del Ministerio Público de la Acusación (MPA) que permitieron constatar maniobras de comercialización de estupefacientes al menudeo en distintos inmuebles del sector.

Los registros se llevaron adelante en fincas ubicadas sobre Madre Cabrini al 2700, Pasaje Blanes al 2500 y en dos domicilios de Corralito al 5800. En uno de estos últimos inmuebles, la labor de la División Canes Detectores de la PDI resultó determinante: el perro adiestrado “Kenzo” marcó de manera positiva un sector específico de la vivienda, permitiendo hallar debajo de un cajón una bolsa oculta con el material estupefaciente.

Detenidos y elementos incautados

Por disposición de la fiscal interviniente, en el lugar se procedió a la aprehensión de dos personas:

  • Pamela P. (44 años)
  • Brian M. (27 años)

Asimismo, durante las inspecciones en la vivienda de calle Corralito se procedió al secuestro de:

  • 12 envoltorios y una bolsa ziploc con sustancia blanquecina compatible con cocaína.
  • Cuatro envoltorios y una bolsa con material vegetal presumiblemente marihuana.
  • 10 comprimidos de fármacos psicotrópicos.
  • Teléfonos celulares y anotaciones con datos de interés vinculados a la causa.

En las restantes fincas allanadas, las fuerzas de seguridad secuestraron dispositivos móviles y documentación manuscrita para su peritaje, sin que se aplicaran medidas privativas de la libertad sobre el resto de los moradores.