Una maravillosa conjunción entre educación, música e industria audiovisual está teniendo lugar en la ciudad de San Lorenzo. Alumnos de nivel secundario se convirtieron en los protagonistas de un proyecto pedagógico que busca rescatar canciones icónicas de generaciones pasadas para contraponerlas a los contenidos efímeros que imponen las plataformas digitales actuales.
El impulsor de esta movida es Pablo Parente, profesor de música de dos de las instituciones más tradicionales de la localidad: el Colegio Santa Rosa de Viterbo y el Colegio San Carlos. En diálogo con Canal 4 Regional, el docente explicó el trasfondo de una iniciativa que superó todas las expectativas.
El «efecto Oasis» en el aula
La propuesta nació en el marco de la materia, con un objetivo claro: invitar a los adolescentes a explorar la música que escuchaban sus padres a su misma edad.
“Siempre trabajamos con el objetivo de que los chicos escuchen música de calidad y con verdadero contenido, que les permita desarrollar sus emociones y expresarlas”, relató Parente. Sin embargo, la magia ocurrió de forma espontánea cuando en el aula reprodujo el clásico “Stop Crying Your Heart Out”, de la banda británica Oasis.
A pesar de que en una primera instancia los alumnos no comprendían la letra en inglés, la melodía generó un impacto inmediato. Posteriormente, el curso avanzó hacia el análisis del texto: un verdadero himno de resiliencia que habla de apoyar al otro en momentos difíciles, un mensaje que caló hondo entre los chicos como pares en el contexto actual que atraviesa la sociedad.
Cámaras, drones y el corazón histórico de San Lorenzo
Para coronar el entusiasmo de los estudiantes, el proyecto dio el salto de las carpetas a la producción real. Aprovechando que ambas escuelas se encuentran a escasos 300 metros de distancia, se unificó a los cursos para registrar una ambiciosa producción audiovisual.
“Ninguna escuela tiene los medios materiales ni profesionales para realizar un video así. Mi ventaja es que, además de ser profe de música, por fuera del colegio soy productor audiovisual. Entonces, puse mis cámaras, mi dron y mi experiencia a favor del proyecto. Por eso salió con esa calidad cinematográfica”, detalló con orgullo el docente.
El escenario elegido para el rodaje no fue otro que el corazón histórico de San Lorenzo, el emblemático sector que rodea al Convento de San Carlos y el Campo de la Gloria. Las impactantes tomas aéreas y la cuidada estética del video ya comenzaron a circular con fuerza en las redes sociales de la región, transformando una clase de música en una experiencia artística inolvidable para los jóvenes sanlorencinos.



