La movilización unió Rosario y Victoria a lo largo del río Paraná con una fuerte consigna ambiental y soberana. Organizaciones sociales, ambientales y comunitarias volvieron a expresar su rechazo a la privatización del río y al avance sobre los humedales.

Entre las primeras horas del sábado 31 de enero y la jornada del domingo 1 de febrero se llevó a cabo una nueva travesía náutica en defensa del río Paraná y sus humedales, uniendo las ciudades de Rosario y Victoria “remando contracorriente” bajo la consigna “El río no se vende”.

La iniciativa, impulsada por el Foro por la Recuperación del Paraná junto a un amplio arco de organizaciones ambientales, sociales, gremiales, culturales, comunitarias, políticas y religiosas, buscó visibilizar el reclamo por la defensa del río como patrimonio de todos y alertar sobre los impactos ambientales y soberanos que amenazan al ecosistema del Paraná.

Con banderas argentinas y consignas como “El Paraná en manos argentinas” y “No a los 44 pies”, la largada tuvo lugar en la Rambla Catalunya de Rosario, Cuna de la Bandera. A lo largo del recorrido se fueron sumando kayakistas y distintas embarcaciones, acompañados por el apoyo de vecinos y público en general que alentaron la caravana desde la costa.

Los organizadores expresaron su firme oposición a una nueva reprivatización y extranjerización del río, al avance del dragado y a la destrucción de los humedales y su biodiversidad. En ese sentido, advirtieron sobre las consecuencias del actual dragado a 36 pies y las pretensiones de profundizarlo a 44, señalando la falta de estudios serios de impacto ambiental y denunciando que estas medidas beneficiarían únicamente a grandes intereses económicos.

Durante el trayecto, los participantes realizaron una posta en el kilómetro 44, en la confluencia con el riacho Paranacito, donde montaron campamento y compartieron una noche de camaradería. Allí también pudieron observar de primera mano el ecosistema del humedal y los daños provocados por terraplenes, bajadas clandestinas y actividades productivas sin control estatal.

En la mañana del domingo, la travesía retomó su curso hacia la ciudad de Victoria, donde el arribo fue acompañado por una radio abierta, actividades culturales y una “muestra soberana”, reforzando la premisa de “conocer para defender”.

Desde la organización remarcaron que la defensa del Paraná es también una defensa de la soberanía nacional. “El río, como la Patria, no se vende, se defiende”, fue una de las consignas más repetidas a lo largo de una movilización que, aseguran, ya es parte de la historia y llegó para quedarse.