El colectivo “Paren de Fumigarnos – Roldán”, agrupación que desde hace largo tiempo viene gestionando y reclamando acerca de la problemática que generan las aplicaciones de agrotóxicos particularmente cerca de las áreas urbanas, ha elevado un pedido a la Municipalidad para acceder de modo público a las recetas agronómicas y los productos utilizados en las aplicaciones.
Al respecto de esta presentación dialogamos con Victoria Maggi, quien indicó que “Paren de Fumigarnos – Roldán” ya no forma parte de la mesa de diálogo creada en su momento debido a que “no se sentían escuchados” por las otras partes, es decir las autoridades municipales, los ingenieros agrónomos y los productores agropecuarios.
Asimismo recordó la consulta efectuada en el año 2006 por el Concejo Municipal a la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario, cuando el cuerpo legislativo roldanense debatía el establecimiento de la línea agronómica (es decir, la distancia mínima desde las viviendas urbanas hacia el área rural para poder fumigar) en 500 metros, recibiendo desde el ámbito universitario un informe recomendando 1.000 metros. Sin embargo, se recuerda que debieron pasar 6 años para que la ordenanza fuese sancionada aunque con una exigua distancia de 100 metros.
A grandes rasgos, la denominada receta agronómica contiene en su prescripción los productos fitosanitarios que pueden ser aplicados en la fumigación de un campo y poseen indicaciones para justamente el momento de su aplicación, siendo confeccionada por un ingenieros agrónomos que efectúan un diagnóstico del área a tratar, profesionales que deben cumplir con cursos obligatorios de capacitación y actualización en la materia, en lo que, salvando las distancias, resulta un proceso similar a la confección de una receta de fármacos por parte de un médico.
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