Gerónimo Bonavera es especialista en seguridad vial y una imagen autorizada a la hora de hablar de este tema. Titular de la Asociación Civil Conciencia Vial, el destino lo volvió un referente cuando en junio de 1996 su hijo Damián, de apenas 19 años, fallecía tras 17 días de agonía luego de ser atropellado y abandonado en la esquina rosarina de Mendoza y Rodríguez por Ricardo Mateucci, quien fue detenido un mes después en Marcos Juárez. Bonavera ha sido desde entonces un titánico luchador en el tema vial y su voz se ha vuelto la voz de muchos a la hora de pedir verdadera justicia. En esta oportunidad, dialogamos no sólo sobre la tragedia de Monticas en Pérez sino también de la situación del transporte interurbano de pasajeros.

    “Acá se están conjugando cosas que son muy difíciles de comprender y de tolerar”, señaló Bonavera respecto a las responsabilidades y los entuertos que se manejan en este caso. “La gente estuvo jugando a la ruleta rusa hasta ahora”, agregó, y culpó a la falta de control de organismos tales como la Comisión Nacional Regularizadora del Transporte, los entes gubernamentales provinciales encargados de controlar el transporte y la Agencia Provincial de Seguridad Vial, como así también al pésimo estado de las rutas.

    Claro está, señaló a las empresas como principales responsables por las constantes fallas, y también responsabilizó directamente a los intendentes y presidentes comunales de cada una de las poblaciones por donde circulan estos colectivos ya que “tienen la potestad de multar y de sacar de circulación a los vehículos que no están en condiciones de circular”.

    Respecto a la causa judicial en marcha, los allanamientos y demás menesteres, Bonavera fue totalmente escéptico: “todo va a depender de cómo la Fiscalía encare la investigación… Si la investigación es correcta, se deben buscar los partícipes necesarios para que ésto se produzca”, y fue tajante al afirmar que “faltaron controles, hubo negligencia, mirada para el costado, hubo costumbre… ¿Qué va a hacer la justicia? No sé. Espero que hayan recolectado bien las pruebas. Yo no les tengo demasiada confianza por las cosas que han pasado”.

    Por último, instó al ciudadano común a ejercer el derecho de ser ciudadanos y a insistir en las denuncias ante los organismos pertinentes: “basta de declamar y de reclamar en las redes sociales: hay instituciones, hay herramientas y hay que hacerlas funcionar”, no sin antes dejar una dura apreciación sobre ciertos abogados “que deberían apoyar a la gente que lo intenta y no solamente ver cuánta guita le puede sacar de honorarios”.

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