Matías, el chofer del camión que se precipitó desde el puente de la autopista, habló tras recibir el alta médica. Contó cómo logró escapar de la cabina sumergida en la oscuridad total y el momento en que sintió que "volvía a nacer".

A pocos días del impactante accidente en el kilómetro 29 de la Autopista Rosario-Santa Fe, Matías, el camionero de 50 años que protagonizó la caída al vacío, brindó un testimonio conmovedor en exclusiva para De 12 a 14 (El Tres). Tras recibir el alta médica —aunque deberá continuar con tratamiento por una fractura en la pelvis y diversas heridas en la espalda—, el chofer relató los segundos de terror que vivió bajo el agua.

El accidente se produjo cuando Matías regresaba de descargar en Playa Pérez. «Me encontré con todo el carril frenado de cero. Intenté frenar para no colisionar, el camión hizo tijera y me fui al agua», explicó. A pesar de llevar el cinturón de seguridad, el impacto fue devastador y la unidad se hundió rápidamente con él dentro.

Escapar de la oscuridad

El relato de lo que sucedió una vez que el camión tocó el fondo del río Carcarañá es estremecedor. Matías describió una situación de encierro y falta total de visibilidad que casi lo lleva a la rendición.

“No podía salir porque a una cierta profundidad se nubla todo, queda todo en negro. No encontraba la manera de salir, tragué mucha agua. Ya me despedía, pensaba en mis hijos nomás porque ya no encontraba la salida”, confesó Matías, notablemente afectado.

Sin ver absolutamente nada y sin saber en qué parte de la cabina se encontraba, logró hallar un hueco por donde salir a flote. «Es volver a nacer. No es un mito eso de que ves el túnel y la luz blanca a lo último; yo ya estaba entregado», añadió, atribuyendo su salvación a un impulso divino y a la memoria de su padre fallecido.

El rescate y el reencuentro

Una vez en la superficie, la lucha no terminó. Matías debió nadar contra una corriente «que lo llevaba como loco» hasta alcanzar una rama en la orilla, donde fue asistido por personas que se encontraban en la zona de la barranca.

Hoy, mientras inicia su recuperación física, el camionero espera el reencuentro con sus tres hijos, dos de los cuales viajan desde Brasil tras enterarse del milagro. «Hoy la puedo contar, realmente es volver a vivir», concluyó.