Rita Pérez, referente del área de Salud Animal, destacó la gran convocatoria vecinal y el trabajo coordinado junto al equipo del Centro de Salud local: "Comenzamos a las 7 de la mañana a preparar las instalaciones y a las 8:30 dimos inicio a las cirugías, organizadas por turnos: primero las gatas, luego los gatos, seguidos por las perras y finalizando pasado el mediodía con los perros".
El protocolo incluyó el seguimiento cercano de los pacientes, asegurando que regresen a sus hogares completamente despiertos y en óptimas condiciones. Al momento del alta, los tutores recibieron las indicaciones escritas para el cuidado postquirúrgico y la prescripción de antibióticos por parte de la profesional veterinaria. Asimismo, en esta edición se sumó soporte de oxígeno al quirófano móvil para brindar mayor seguridad durante los procedimientos.
Finalmente, desde el área valoraron la consolidación del espacio físico en la Plaza de los Frutos para las tareas de equilibrio poblacional y sanidad animal, remarcando la importancia de la tenencia responsable en toda la comunidad.



