En vísperas de una nueva conmemoración patria, el profesor de historia Fernando Del Monte repasó en Canal 4 Regional las profundas dificultades políticas y militares que rodearon a la Declaración de la Independencia el 9 de julio de 1816. Al cumplirse este año el 210° aniversario de la histórica gesta, el especialista invitó a reflexionar sobre un proceso que estuvo lejos de ser pacífico o sencillo.
La reunión del Congreso de Tucumán se llevó a cabo en una provincia humilde y geográficamente muy distante de Buenos Aires, teniendo como escenario la casa de Francisca Bazán de Laguna, célebre en la tradición popular por sus dotes culinarias. Del Monte enfatizó que, en aquel entonces, las Provincias Unidas se encontraban ante el peor escenario posible para la supervivencia de la Revolución de Mayo.
Un frente internacional y americano en crisis
A nivel internacional, el panorama de 1816 era sumamente desalentador para los movimientos emancipadores debido a la caída de Napoleón Bonaparte en la batalla de Waterloo en 1815. Este suceso propició la restauración de las monarquías absolutas en el continente europeo y el regreso de Fernando VII al trono de España, quien inmediatamente dispuso una enorme escuadra naval con el firme propósito de recuperar el control de los territorios de ultramar.
En el plano americano, las fuerzas patriotas atravesaban una racha de derrotas consecutivas:
- En Chile: El movimiento independentista había sido quebrado en la batalla de Rancagua, obligando a Bernardo O’Higgins a cruzar la cordillera para refugiarse en Mendoza.
- En Venezuela: La Segunda República liderada por Simón Bolívar flaqueaba, forzando el retroceso y la emigración de sus líderes.
- En México: El cura José María Morelos, uno de los principales personajes de la revolución mexicana, había sido fusilado.
- En el noroeste argentino: Las armas patriotas habían sufrido las grandes derrotas de Vilcapugio y Ayohuma, dejando la frontera desprotegida y bajo la resistencia exclusiva de las milicias de Martín Miguel de Güemes.
El antecedente de Artigas y la Liga Federal
Asimismo, el historiador destacó la importancia de rescatar antecedentes que muchas veces quedan al margen del relato tradicional, como la figura del líder oriental José Gervasio Artigas.
Un año antes del Congreso de Tucumán, en junio de 1815, se celebró el Congreso de los Pueblos Libres en Arroyo de la China (actual Concepción del Uruguay). Allí, las provincias que de la Liga Federal —la Banda Oriental, Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Misiones y Córdoba— ya habían proclamado su independencia de toda potencia extranjera, impulsando un sistema republicano y federal con una reformista política social y agraria. Aunque Buenos Aires rechazó estas medidas y Artigas quedó posteriormente abandonado a su suerte frente a la invasión brasileña, Del Monte enfatizó la necesidad de comprender estos procesos integrales para valorar el largo camino hacia la soberanía nacional.



