Mientras la región transita las semanas previas al inicio astronómico del invierno con temperaturas inusualmente bajas para el otoño, los meteorólogos ya miran con preocupación los mapas del mediano y largo plazo. En diálogo con Canal 4 Regional, Facundo Azar, integrante del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático, brindó un detallado panorama de lo que sucederá con el tiempo en la provincia de Santa Fe durante los próximos meses.
El especialista explicó que, si bien venimos de frentes polares muy bruscos con marcas cercanas a los 0°C, la tendencia para lo que resta de la temporada es que los ingresos de aire frío comiencen a perder intensidad.
El invierno que se viene: Temperaturas promedio y pocas lluvias
Para los meses de junio, julio y agosto, el informe semestral del organismo prevé un escenario dentro de los parámetros normales:
- Invierno estándar: Días frescos, cielos mayormente despejados, mínimas bajas y tardes templadas.
- Leves anomalías: Tanto julio como agosto podrían registrar desvíos térmicos positivos muy leves (tardes apenas más cálidas de lo habitual).
- Déficit hídrico: Se acentuará la estación seca con una disminución en la cantidad de días con precipitaciones en el sur santafesino.
Agosto/Septiembre: El punto de quiebre y la llegada de «El Niño»
La tranquilidad invernal cambiará de forma drástica de cara a la primavera. A partir de agosto y septiembre, la atmósfera comenzará a registrar los primeros efectos globales de un fenómeno de El Niño de intensidad «fuerte a muy fuerte».
«El Océano Pacífico Ecuatorial se está calentando muy rápidamente sobre las costas de Perú. Es una anomalía térmica que hace mucho tiempo no se veía y que algunos expertos ya catalogan como histórica», advirtió Azar en la pantalla de Canal 4.
Este calentamiento provocará un aumento notable de la nubosidad y la humedad ambiental. Aunque las nubes contendrán las temperaturas máximas veraniegas (evitando picos extremos de calor seco), generarán un ambiente sumamente pesado, húmedo y propenso a las tormentas.
Peligro para el verano: El «acople» de dos océanos
El escenario más complejo se proyecta para el período del verano 2026-2027. Al calentamiento del Pacífico se le sumará un Océano Atlántico (frente a las costas de Argentina y Brasil) mucho más activo y caliente de lo habitual, aportando niveles extraordinarios de vapor de agua a la atmósfera.
Cuando un frente cálido potenciado por tanta humedad choque contra un frente frío, se producirá una «puja de fuerzas» equilibrada. Al igualarse las masas de aire, los sistemas de tormentas se volverán estacionarios, es decir, se congelarán sobre una misma región geográfica sin poder avanzar.
«Esto da lugar a acumulados de lluvia muy elevados en períodos de tiempo muy cortos. Escenarios extremos como los que sufrieron recientemente Bahía Blanca, Vera o Zárate, donde cayeron entre 300 y 400 milímetros de agua en apenas dos días, podrían volver a repetirse en nuestra región», alertó el integrante del Centro de Monitoreo. Ante este incremento en el riesgo de tormentas severas y sistemas convectivos de mesoescala, el organismo ya puso los informes a disposición de los comités de emergencia y entes gubernamentales para la correspondiente toma de decisiones y tareas de prevención.



