Erika Pascuale fue elegida entre miles de seguidores para formar parte del desafío "El auto vuelve a casa". Manejará el tramo desde Rosario hasta Córdoba de un vehículo perteneciente a un viajero mexicano que recorrió el continente junto a su perro.

Erika Pascuale, vecina de San Jerónimo Sud, se prepara para vivir una aventura única al participar del desafío internacional «El auto vuelve a casa«. La iniciativa fue impulsada por Patricio, un creador de contenido mexicano que viajó desde su país hasta Argentina acompañado por su perro Tacho.

Tras finalizar su viaje de dos años, Patricio decidió no regresar manejando, pero tampoco quiso vender el vehículo por complicaciones con la patente extranjera ni enviarlo en barco por su alto costo. Ante este panorama, le propuso a su comunidad de seguidores una idea insólita: que sean ellos quienes lleven el auto de regreso a México manejando mediante un sistema de postas.

Erika, quien seguía el trayecto de Patricio desde que estaba en Centroamérica, no dudó en postularse. «Me atraparon la calidad de sus videos y su calidad humana, además de la historia de viajar con su mascota«, relató. En Argentina, fueron seleccionadas cuatro personas para manejar el vehículo, siendo Erika la única mujer del país en participar de esta etapa. En total, a lo largo de toda la ruta intercontinental, solo habrá tres conductoras femeninas.

«Mandé un audio contando que lo haría muy casero, y a la tarde me confirmaron que les había encantado mi propuesta y querían que participe«, explicó la vecina. Además, destacó que su motivación también pasa por romper estereotipos: «Quería demostrar que las mujeres podemos participar de esto, porque parece que a veces estas cosas están dadas solo para los hombres«.

El cronograma oficial indica que el auto saldrá de Buenos Aires el 15 de junio y, el día 16, Erika tomará el volante para realizar el recorrido que une Rosario con la provincia de Córdoba. Luego, el vehículo continuará hacia San Salvador de Jujuy para cruzar a Chile por el Paso de Jama, y seguirá su camino pasando por Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, hasta llegar finalmente a destino.

El dueño del auto alentó a los conductores a dejar su marca personal en el rodado, ya sea con firmas, dibujos o calcomanías, con la intención de conservarlo en el futuro como una pieza de museo. Fiel a su propio estilo viajero, Erika ya preparó una calcomanía especial con el diseño de una brújula que pegará en el vehículo, y adelantó que enviará un regalo representativo de Argentina para coronar su aporte en esta increíble travesía solidaria.

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