En una jornada marcada por intensos operativos de Gendarmería Nacional y la Justicia Federal de Rosario, se llevaron a cabo seis allanamientos en las localidades de Roldán y Melincué.
Los procedimientos se enmarcan en la investigación del millonario cargamento de 321 kilos de cocaína secuestrados el pasado martes en un avión Cessna 210 Turbo Centurion II, que aterrizó en una pista clandestina de un campo en Villa Eloísa.
Los operativos en Roldán se centraron en las viviendas de los hermanos S.B. y J.C.B., quienes son investigados como presuntos integrantes de la estructura logística encargada de recibir la droga proveniente de Bolivia. Pese al despliegue, ninguno de los sospechosos fue localizado en los domicilios.
Uno de los puntos allanados fue una vivienda de calle Rioja al 700, donde S.B. debía cumplir prisión domiciliaria tras una condena previa por narcotráfico. El segundo procedimiento tuvo lugar en La Pampa al 600, domicilio de su hermano, quien posee vínculos laborales con servicios portuarios.
El operativo en Villa Eloísa
La causa tomó dimensiones críticas cuando Gendarmería interceptó la aeronave en pleno campo. Durante el intento de fuga, los sospechosos que aguardaban la carga atropellaron a un cabo de la fuerza, quien sufrió una lesión de cráneo y permanece internado. Los delincuentes escaparon en dos camionetas Fiat Strada –que luego fueron halladas incendiadas entre las rutas 15 y 178– y un VW Gol Trend que aún es buscado.
En el interior del Cessna, los agentes hallaron 300 ladrillos de cocaína distribuidos en bultos de colores rosa y verde, todos identificados con el sello de los «New York Yankees«. Por el hecho, se encuentran detenidos el piloto y el copiloto, ambos de nacionalidad boliviana, quienes habrían ingresado al país de forma ilegal.




