A principios del mes de junio, más precisamente en las primeras horas de la mañana del sábado 6, una noticia conmovía a la región con la aparición del cuerpo sin vida de Franco Ariel Hueso, un joven de 26 años de edad quien en el atardecer de la jornada partió en moto desde su domicilio en Ibarlucea con rumbo hacia Funes por la traza rural de la Ruta Provincial 34-S.
Lo que sucedió en esas horas aún sigue siendo un enigma para la sociedad en general y en particular para su familia, donde la única certeza fue la aparición de su moto primero y de su cuerpo después, en este caso en un camino rural a unos cinco kilómetros de la zona urbana de Roldán, calcinado, con una bolsa en la cabeza y un disparo en el cráneo.
Desde ese fatídico día hasta hoy, casi cinco meses después, las autoridades judiciales han avanzado poco y nada en la resolución de este crimen, y sus familiares indicaron que no han recibido aún los resultados de las pericias efectuadas a las camionetas policiales (una hipótesis barajada en el primer momento) ni el informe de la autopsia, denunciando también que la fiscal actuante tampoco se ha comunicado con ellos en este lapso.
Es por ello que el próximo viernes 6 de noviembre se estará llevando a cabo una marcha en la ciudad de Rosario, más precisamente en el Centro de Justicia Penal, a las 19:30 horas, solicitando que se esclarezca este hecho, solicitando la familia Hueso el apoyo a la comunidad para que su pedido de justicia sea atendido.
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