Bajo un sol radiante, la localidad fue sede de una nueva exhibición de autos y motos clásicas. El evento, organizado por los Bomberos Voluntarios, reunió a joyitas mecánicas de toda la región y a un gran marco de público que disfrutó de la historia sobre ruedas.

Este fin de semana, San Jerónimo Sud se convirtió en el epicentro de la nostalgia y la pasión por los motores con la realización del Rally de Regularidad y Exhibición de Autos Clásicos 2026. La jornada, que contó con una organización impecable por parte del cuerpo de Bomberos Voluntarios, permitió a los asistentes viajar en el tiempo a través de vehículos perfectamente conservados.

Desde tempranas horas, el predio se fue poblando de modelos icónicos que marcaron épocas. Entre los más destacados, el público pudo apreciar:

  • Clásicos Nacionales: Los infaltables Renault 12 de diversas agrupaciones (incluyendo la filial San Nicolás), Ford Falcon, Fiat 600 y Peugeot 403, que lucieron sus carrocerías impecables.
  • Joyas de Época: Una cupé Chevrolet de Turismo Carretera y antiguos Ford A captaron todas las miradas, junto a camionetas Chevrolet 1946 restauradas a nuevo.
  • Músculo Americano: El brillo de un imponente Dodge GTX azul con franjas blancas y un Ford Taunus GT cautivaron a los amantes de la potencia.
  • Motos con Historia: El sector de dos ruedas no se quedó atrás, con una colorida hilera de motonetas Siambretta, motos Gilera clásicas y potentes unidades Honda Goldwing y Triumph.

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Un evento con fines solidarios

Más allá de la exhibición, el Rally de Regularidad puso a prueba la precisión de los conductores, quienes debieron completar el recorrido respetando tiempos preestablecidos. Lo recaudado en concepto de inscripciones y bufet será destinado al fortalecimiento del equipamiento y las instalaciones del cuartel de Bomberos Voluntarios de San Jerónimo Sud.

“Es un orgullo recibir a gente de tantas localidades vecinas que vienen a compartir esta pasión. Ver estas máquinas en funcionamiento es ver patrimonio histórico vivo”, comentaron desde la organización.

La jornada cerró con la entrega de menciones especiales y el rugir de los motores que, tras una tarde inolvidable, prometieron volver el próximo año para seguir manteniendo viva la cultura del auto clásico.