Comenzó la temporada de traslado de la cosecha gruesa hacia las plantas cerealeras y aceiteras de nuestra región, ubicadas mayoritariamente en la zona portuaria del cordón industiral, y con ello retornan los problemas de demoras y demás inconvenientes que genera el incesante paso de camiones.
El problema es de antigua data pero las autoridades políticas nacionales y provinciales no ven y no oyen acerca de esta problemática que en ciertos puntos originan un colapso total al punto de impedir el normal desarrollo de las actividades cotidianas como sucede en Villa La Ribera, el paraje al norte de Pueblo Andino, que una vez más visibiliza este inconveniente.
La verdad es que se diariamente se mueven millones de dólares en cereales y son apenas centavos (en realidad ni siquiera eso) lo que se destina a obras de infraestructura para evitar este caos recurrente, a pesar de la charlatanería de diputados, senadores, funcionarios, gobernantes y todo lo relacionado a política.
Una vez más consultamos a Gisela Signorelli, vecina de dicha comunidad, quien manifestó que los vecinos están totalmente hartos de las penurias diarias que deben padecer pero más aún están absolutamente cansados de las múltiples e incumplidas promesas que “los representantes del pueblo” parlotean por este tema.
.



