Los fenómenos climáticos intensos que tuvimos en toda la pampa argentina en estos últimos tiempos, y especialmente lo relacionado a las tormentas de granizo y a las intensas precipitaciones, permitieron pronosticar que podrían registrarse inconvenientes importantes en la campaña 2017 de cosecha gruesa.
Sin embargo, y a pesar de las vicisitudes, el rendimiento de la trilla ha sido bueno de acuerdo a lo indicado por el ing. agr. Guillermo Gerster, director zonal del INTA, y el ing. agr. Juan Ignacio Ibarlucea, titular de la AER INTA Roldán, ya que en el sur santafesino se ha cosechado aproximadamente el 70% de la superficie, con buenas estimaciones para los rindes de la soja, ubicándose en 42 a 43 quintales por hectárea para la denominada soja de primera y en 34 a 35 para la de segunda.
Distinto es el panorama en el sector lácteo ya que continúa sumido en una profunda crisis, al punto de que los tambos no pueden recuperar la inversión de acuerdo al rinde litros/vaca, agravando aún más su ya de por sí paupérrima situación.
En otro punto de interés, tanto Gerster como Ibarlucea señalaron el pésimo estado que presentan los caminos rurales en todo el territorio, lo cual atenta en todo lo que tiene que ve con el traslado de las diversas producciones, e indicaron con preocupación la escasa inversión que se efectúa desde el Estado para solucionar este inconveniente recurrente.
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