La campaña gruesa en la región núcleo atraviesa días de máxima tensión. Las recurrentes tormentas de la primera quincena de abril han frenado el ingreso de las máquinas a los lotes, generando un retraso significativo en la recolección de soja. Según Cristian Russo, jefe de la Guía Estratégica para el Agro de la BCR, la carga de agua en algunas zonas ha sido crítica.
«En Montes de Oca ya cayeron más de 180 milímetros en lo que va del mes, cuando lo normal para todo abril son 50. Estamos hablando de cuatro veces la carga de agua habitual», explicó Russo en diálogo con Canal 4 Regional.
El «fantasma» de 2016 y los riesgos actuales
El retraso actual inevitablemente trae a la memoria el desastre productivo de 2016, cuando 20 días seguidos de lluvia provocaron la pérdida de 3 millones de toneladas en la región. Aunque Russo aclara que no estamos en esa situación límite, los riesgos por la humedad acumulada son reales:
- Rebrote del grano: En algunos lotes la semilla ya comienza a germinar dentro de la vaina (vaina brotada).
- Complejo de hongos: La aparición de enfermedades de «fin de ciclo» afecta la calidad comercial del grano.
- Logística: El mal estado de los caminos rurales impide el retiro de la producción incluso si se lograra cosechar.
La buena noticia: rindes por encima de lo esperado
Pese al clima, la soja que logra salir del campo muestra una productividad sorprendente. «Esperábamos 40 quintales por hectárea y estamos viendo 44 quintales en promedio. Hay zonas que están sobrecompensando las pérdidas sufridas en el sur de Rosario y San Pedro», destacó el especialista.
Maíz: Hacia una cosecha récord
El análisis satelital de la Bolsa de Comercio arrojó un dato revelador para el maíz: la región núcleo podría alcanzar una producción de 20 millones de toneladas. A nivel nacional, la estimación subió de 62 a 67 millones de toneladas, una cifra histórica que nunca antes se había superado. «Este año se estaría dando el potencial que siempre buscamos y que en años anteriores fue frenado por plagas como la chicharrita», señaló Russo.
Pronóstico y esperanza
El sector mira con preocupación el horizonte cercano, ya que se espera inestabilidad desde el sábado hasta mediados de la próxima semana. Sin embargo, Russo mantiene una cuota de optimismo: «Nos agarramos de la probabilidad de un cambio en la circulación de aire que traiga un alivio definitivo de la humedad y nos deje trabajar tranquilos para terminar la campaña».



