Iván Gómez, padre de Eliseo, visitó los estudios de Canal 4 Regional donde brindó un emotivo testimonio sobre la dura realidad que atraviesa su familia desde el nacimiento de su hijo. Eliseo nació de manera prematura, a las 30 semanas de gestación, y desde sus primeros días de vida enfrenta un delicado cuadro de salud.
Durante su internación en neonatología sufrió una hemorragia cerebral severa de grado 4, lo que derivó en la colocación de válvulas y en la realización de tres intervenciones quirúrgicas. “Él tiene dos válvulas y ya pasó por tres cirugías”, explicó Iván durante la entrevista.
En agosto de 2024, la familia vivió uno de los momentos más críticos cuando Eliseo fue diagnosticado con Síndrome de West, una forma de epilepsia que afecta a menores de dos años. En ese período llegó a convulsionar hasta 200 veces por día, una situación extrema que obligó a un seguimiento permanente y a un tratamiento médico intensivo. Tras casi dos meses de enorme angustia, las convulsiones pudieron ser controladas.
A pesar de ello, la enfermedad dejó importantes secuelas en su neurodesarrollo. Eliseo, que hoy tiene dos años, presenta un severo retraso cognitivo y motriz: solo tiene control cefálico y se moviliza en silla de ruedas. Además, fue diagnosticado con hipoplasia pontocerebelosa, una condición que implica una reducción del cerebelo y del puente que conecta distintas áreas del cerebro.
En un reciente control médico, los profesionales confirmaron el diagnóstico de parálisis cerebral. “Cada vez que a una condición le ponemos nombre y apellido, como papás nos tiembla el corazón”, confesó Iván, quien reconoció el impacto emocional que genera, pero remarcó la decisión familiar de seguir adelante y enfocarse en brindarle a Eliseo la mejor calidad de vida posible.
El día a día de la familia transcurre entre tratamientos, estimulación y largas horas en salas de espera, lejos de la vida que imaginaron, pero sostenidos por el amor y la convicción de no rendirse. En ese camino, mantienen viva la esperanza de viajar a México, donde Eliseo podría acceder a un tratamiento orientado a niños con parálisis cerebral.
Mientras continúan impulsando campañas solidarias, el mensaje de la familia es claro y contundente: no bajar los brazos, seguir luchando y apostar siempre a la esperanza.



