Todas las instituciones educativas de nuestra región debieron, en mayor o menor medida, adaptar su infraestructura y adoptar nuevas medidas de cara al regreso a la presencialidad tanto en la bimodalidad primero como en la presencialidad plena como es actualmente.
En el caso de la Escuela Fiscal n° 220 “Juan Bautista Alberdi” de la localidad de Ricardone, entre los elementos tecnológicos que se han incorporado en estas circunstancias han sido un termómetro infrarrojo para agilizar la medición de la temperatura al alumnado y un purificador de dióxido de carbono para comprobar la calidad del aire en los salones.
Sobre todo ello dialogamos con Liliana Montero, directora del citado establecimiento educativo, quien por otra parte indicó que el miércoles 29 de septiembre, a las 18:30 horas, se realizará la asamblea de renovación de la asociación cooperadora.
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