Tras la jornada de protesta que paralizó el tránsito en el estratégico cruce de las Rutas 34 y AO12, los vecinos del barrio Apeadero Echeverría (jurisdicción de Ibarlucea) alzaron la voz para explicar el trasfondo de una situación límite. En una entrevista exclusiva con Canal 4 Regional, Leonardo Hernández detalló las condiciones precarias en las que viven más de cien familias.
“Lo primero es pedir disculpas a la gente que quedó en el medio del corte; ellos no son responsables, pero llegamos a una instancia donde estamos completamente cansados”, comenzó diciendo el vecino, reflejando el agotamiento de una comunidad que se siente invisible para las autoridades.
Energía «casera»: un peligro latente
Hernández reveló un dato alarmante: el sistema eléctrico del barrio no fue realizado por la Empresa Provincial de la Energía (EPE), sino por los propios habitantes.
“La energía que tenemos es hecha por nosotros. Es un tendido completamente precario donde pusimos cada columna y cada cable entre vecinos. Cada 15 o 20 días tenemos que hacer mantenimiento nosotros mismos porque es nuestro, se hizo de cero conectándonos a un transformador sobre la ruta”, explicó.
Esta precariedad técnica se traduce en un servicio deficiente:
- Tensión bajísima: Durante la tarde, el voltaje cae a 140 o 150 voltios. “No nos prenden ni las lámparas”, graficó Hernández.
- Promesas incumplidas: En diciembre, autoridades de la EPE y de la Comuna de Ibarlucea prometieron un transformador propio y líneas con medidores. “Fue una mentira grandísima que nos metieron”, sentenció.
Calles intransitables y «cráteres»
El estado vial es el otro gran frente de conflicto. Según el relato de Hernández, ya no se trata de baches, sino de “cráteres” que impiden la circulación normal.
“Yo ya no puedo pasar más por la vía. Tengo que dar una vuelta enorme por atrás para poder tomar la 34 porque no puedo entrar ni salir más del barrio”, comentó. Además, relató un accidente reciente: “Hace unos días, una chica en un Gol Trend cayó en un pozo y el auto quedó colgado, sin tracción. Es un peligro constante”.
La amenaza de nuevos cortes
Lejos de ser un hecho aislado, la protesta del miércoles fue solo el inicio de un plan de lucha. Los vecinos se reunirán en las próximas horas para definir la fecha de una nueva medida de fuerza, que aseguran será más drástica.
“Este es el primero de muchos cortes. El próximo no lo vamos a levantar hasta que no venga un funcionario y nos dé una salida. Estamos cansados de vivir en el abandono y necesitamos que alguien nos diga ‘acá estamos’”, concluyó Hernández.



