En coincidencia con el Día Mundial del Agua, las costas de Rosario fueron el escenario del cierre de una histórica travesía náutica que unió el litoral argentino. La navegación, que había iniciado el pasado 7 de marzo en la Isla del Cerrito (Chaco), arribó a la ciudad tras recorrer diversas comunidades ribereñas con un mensaje claro: la defensa del recurso hídrico y la soberanía fluvial.
El arribo a la zona de Rambla Catalunya fue protagonizado por una flota de embarcaciones, remeros y kayakistas que fueron recibidos con una radio abierta y un festival musical. Durante el acto central, Luciano Orellano, referente del Foro por la Recuperación del Paraná, ratificó la oposición del sector a la licitación vigente de la Vía Navegable Troncal, haciendo especial énfasis en el rechazo al proyecto de profundizar el calado.
El impacto ambiental del dragado
Uno de los puntos más críticos de la jornada fue el fundamento técnico y ecológico contra la proyección de un dragado a 44 pies. Javier “Tula” Nuñez, guía de pesca y asesor de islas, advirtió sobre las consecuencias que ya se perciben en el ecosistema actual.
«Con 36 pies el dragado ya está secando los humedales y taponando los riachos que lo alimentan», señaló Nuñez, explicando que una mayor profundidad pondría en riesgo terminal la biodiversidad de la región y el flujo natural del agua hacia el interior de las islas.
Próxima convocatoria
La jornada no solo sirvió como cierre de la travesía, sino también como punto de partida para nuevas acciones. Los organizadores convocaron a una jornada de visibilización federal para el próximo 11 de abril, donde se realizarán actividades simultáneas en distintas localidades bajo la consigna: “¡Salvemos el Paraná y sus humedales! ¡No a los 44 pies!”.



