Actualizamos la información respecto al crimen de Gustavo Elorrieta, el oficial de Gendarmería Nacional hallado en la zona rural roldanense.
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La atención se centró en la jornada de este viernes en Roldán, ciudad donde era buscado Gustavo Alberto Elorrieta, de 42 años de edad y que se desempeñaba como oficial de alto rango de Gendarmería Nacional, quien había desaparecido prácticamente tres semanas atrás cuando había viajado desde Capital Federal, su lugar de trabajo, para visitar a sus hijos.
La noticia más temida finalmente fue confirmada y los rumores tomaron forma al confirmarse en horas del atardecer el hallazgo de su cuerpo sin vida en un profundo aljibe de una tapera ubicada en cercanías de la prolongación de calle Manuel Dorrego y el Camino de los Gauchos, al norte de la zona urbana.
La Agencia de Investigación Criminal se hizo cargo de las investigaciones que incluyeron a personal de Bomberos Zapadores y Voluntarios además de canes, de acuerdo a las órdenes de los doctores Adrián Spelta y Gastón Avila, de la Unidad de Homicidios Dolosos de la Fiscalía de Rosario.
Será ahora el momento de determinar las causales de su deceso por parte de los peritos del Instituto Médico Legal de Rosario, presumiéndose que el mismo habría ocurrido entre el 10 y 12 de julio últimos, fechas en los cuales el gendarme dejó de comunicarse con su actual pareja y que se relaciona además con un siniestro vial protagonizado por su automóvil en una zona cercana al sector donde fue hallado y donde el vehículo habría sido conducido por dos personas, ambas detenidas, siendo uno de ellos su hijo.
Varios allanamientos se efectuaron en las últimas horas por parte de la División Homicidios de la AIC, siendo detenidos M.E.F. de 47 años y A.E. de 17 años, ex pareja e hijo de la víctima respectivamente, además de M.L.F. y A.G., de 26 y 18 años. El menor quedó a disposición del Juzgado de Menores en turno mientras que los mayores tendrá su audiencia imputativa el próximo día martes, donde se aguarda que se establezcan los roles que tuvieron todos ellos en este crimen.
Cabe destacar que en el allanamiento de la vivienda de calle Larrea al 1200, donde moraban sus hijos y su ex pareja, se hallaron rastros de sangre mediante la prueba reactiva de luminol. En tanto, en Pueyrredón al 600, se secuestró una gran cantidad de municiones de grueso calibre: 48 cartuchos 9 mm, 7 de 12 mm y 3 de 16 mm, además de un proyectil calibre 45 y uno de FAL.
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