El equipo de búsqueda y rescate urbano USAR Santa Fe (Brigada ARG-15) dio por concluida su compleja intervención en Venezuela tras brindar asistencia humanitaria frente a los devastadores colapsos estructurales ocurridos en dicho país. En una entrevista exclusiva por vía web con Canal 4 Regional, Edgardo Espíndola, uno de los brigadistas desplegados en la zona de desastre, compartió detalles impactantes sobre el escenario con el que se encontraron y el balance emocional de la misión.
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Un escenario más crudo que las pantallas
Espíndola explicó que desde el «momento cero» de la activación, cuando el grupo se concentró en la ciudad de Federación antes de partir, sabían que se enfrentarían a un desafío completamente diferente a sus intervenciones previas. Sin embargo, el impacto visual y la atmósfera en el terreno superaron cualquier previsión.
«La verdad que cuando llegamos allá es mucho más cruel, mucho más desolador el panorama de lo que por ahí uno ve a través de la pantalla. Estar ahí, sentir e inclusive percibir esas sensaciones raras en el lugar de trabajo te genera sensaciones muy encontradas«, confesó el brigadista.
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El valor de la contención por sobre los resultados
A pesar de la gravedad de la situación, el integrante de la ARG-15 remarcó que el balance final de la comitiva es sumamente positivo. Más allá del éxito técnico en las tareas de remoción de escombros o la cantidad de personas recuperadas con o sin vida, el objetivo principal radicó en el acompañamiento social:
«Lo más positivo que nos trajimos todos es haber ido a ayudar, a dar una mano para que el pueblo venezolano pueda sentir nuestro apoyo. Ellos mismos nos lo hicieron saber. No importaba si se recuperaban o no cuerpos, el solo hecho de vernos ahí trabajando significaba una demostración de cariño que les venía muy bien después de lo terrible que estaban pasando».
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Soporte psicológico y la unidad como pilar
La preparación para un despliegue de esta magnitud no solo requiere destreza física. Espíndola reveló que la brigada contó con un estricto acompañamiento psicológico, con sesiones profesionales antes de salir del país, contención durante el desarrollo de los rescates y un seguimiento actual tras el regreso a sus hogares para procesar las experiencias vividas.
A nivel estructural, detalló que la fuerza de USAR Santa Fe está compuesta por 120 integrantes en total, de los cuales una delegación de 40 rescatistas viajó a Venezuela. El profesional ponderó que la clave de la brigada no reside en la sofisticación de las herramientas, sino en los extenuantes entrenamientos que realizan durante fines de semana o semanas completas bajo condiciones extremas de frío o calor.
Este adiestramiento homogéneo es lo que permite que el grupo actúe de forma coordinada y sólida ante cualquier eventualidad en el terreno, ya sea la lesión de un propio compañero o un impacto emocional fuerte en la primera línea de trabajo.



