Tras presentar formalmente el pedido de audiencia para que la presidenta de la EPE, Anahí Rodríguez, brinde explicaciones en el Concejo Municipal, el concejal Martín Papini fue contundente al analizar la crisis energética que atraviesa Funes. Para el edil, la situación ha pasado de ser un problema técnico a una cuestión de «gravedad extrema» que afecta la paz social de los vecinos.
Papini calificó como «desafortunadas» las recientes declaraciones de la titular de la EPE, quien sugirió que los cortes son consecuencia de las autorizaciones municipales para nuevos emprendimientos. «Esas autorizaciones las hace la propia empresa provincial; no depende solo de la Municipalidad. Intentan echar culpas donde no las hay», replicó el concejal.
Sin embargo, el punto más crítico del reclamo radica en lo que Papini denomina una clara discriminación política y territorial. El edil denunció que, mientras Funes recibe críticas, la provincia beneficia a ciudades vecinas: «El mismo día que nos daban esas declaraciones, se dieron vuelta y le entregaron 200 millones de pesos al intendente de Roldán para obras. Calle de por medio, a ellos les dan fondos y a nosotros nos echan la culpa».
Pedidos concretos: más personal e infraestructura Más allá de las diferencias políticas, Papini remarcó que el objetivo es encontrar soluciones técnicas para una ciudad que no para de crecer. Entre los puntos que pretenden discutir en la audiencia con las autoridades provinciales se encuentran:
- La creación de una cuadrilla de trabajo subterránea permanente en Funes.
- La ampliación de la capacidad operativa (personal técnico), ya que los trabajadores actuales «están a destajo».
- Un plan de inversiones en transformadores, cables y conectores que soporte la demanda actual.
«No venimos a buscar culpables ni a cargar las tintas, queremos que se solucione el problema. El vecino, en la calentura, se la agarra con el funcionario que tiene adelante, y nosotros estamos para representar a la comunidad y conducir a la solución», concluyó el edil.



