El gremio ASOEM denunció una "oscura trama" ocurrida el último sábado. Desconocidos enviaron a los móviles a emergencias inexistentes y luego irrumpieron en la frecuencia de los handies para lanzar amenazas directas contra los trabajadores y el Municipio.

La Asociación de Obreros y Empleados Municipales (ASOEM) de Funes emitió un duro comunicado expresando su "profunda preocupación" tras una serie de graves hechos de inseguridad que afectaron a inspectores y personal de control durante el último fin de semana. Según la reconstrucción del episodio, se trató de una maniobra coordinada para amedrentar a los trabajadores en plena vía pública.

Todo comenzó el sábado por la noche, minutos antes de que se registrara un accidente en la estación de servicio Shell. Desde la central de emergencias comenzaron a ingresar avisos por supuestos choques en distintos puntos de la ciudad. Siguiendo el protocolo, los móviles se desplazaron de inmediato, pero al llegar a los lugares indicados, las escenas estaban vacías: no había vehículos colisionados, heridos ni testigos.

Mientras los inspectores chequeaban las zonas, la situación tomó un giro dramático: una voz desconocida irrumpió en la frecuencia de los handies municipales. A través del sistema de radio, el sujeto comenzó a lanzar amenazas directas contra el personal y la propia estructura del Municipio.

El reclamo de ASOEM 

Desde la comisión directiva del gremio calificaron el hecho como "inadmisible" y señalaron que este tipo de situaciones reaviva un clima de miedo que se creía superado. "No puede haber servicio público de calidad sin condiciones laborales dignas y seguras", expresaron en el comunicado.

Ante esta vulnerabilidad, ASOEM exigió a las autoridades municipales medidas urgentes, haciendo hincapié en un pedido concreto: que las tareas se realicen de manera conjunta, evitando la asignación de trabajadores en soledad, una condición que incrementa significativamente el riesgo ante el accionar de organizaciones criminales.

El episodio ya fue formalizado mediante una denuncia policial. Se investiga no solo el contenido de las amenazas, sino también la capacidad técnica de los delincuentes para interferir en una frecuencia oficial de comunicación municipal.