Pasaron las elecciones locales, regionales y provinciales que ratificaron varias de las gestiones actuales o bien modificaron el mapa político tal como el caso de la Casa Gris o que generaron ciertas sorpresas en cuanto a las decisiones tomadas por el electorado.
Entre todo ese universo de posibilidades se encuentra la elección del Frente Progresista Cívico y Social, donde justamente se ponía en juego la banca que Juan Ignacio Rímini deja de ocupar en el Concejo a partir del 10 de diciembre en pos de pugnar por la intendencia de la ciudad de Funes.
La elección de ediles no benefició al FPCyS ya que su principal candidata María Fernanda Grossi quedó relegada al cuarto lugar, detrás de Mauro Míguez (Unidad Popular), Carlos Olmedo (Cambiemos) y Edgardo Frattini (Juntos). En tanto, en lo que respecta al comicio a intendente, Rímini hizo una excelente elección duplicando el caudal de votos de las PASO y quedando a tres puntos del ganador Roly Santacroce y relegando al actual mandatario Diego León Barreto, teniendo en cuenta que estos dos últimos candidatos hicieron una campaña donde instaron a la polarización del electorado.
Dialogamos con el referente radical acerca del análisis de estas elecciones como así también del futuro político funense, de la nueva posición que deberá tomar el Frente Progresista y la nueva diagramación del Concejo.
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