Intenso trabajo en lo que va de este fin de semana por parte de la Seccional 6ª, el Comando Radioeléctrico y la Guardia Urbana para efectuar procedimientos de desactivación de las denominadas “fiestas clandestinas”, nombre vulgar para las reuniones sociales, familiares o afectivas fuera del ámbito gastronómico que se encuentran prohibidas por los decretos de la cuarentena pandémica.
La que mayor problema originó fue la que tuvo lugar en San Juan al 200, donde personal de la Seccional 6ª constató a altas horas de la madrugada del sábado la reunión y la música a todo volumen, solicitándose allí al principal morador y recibiendo a cambio una agresión de ladrillazos, procediéndose a la demora de cinco sujetos, de entre 18 a 20 años de edad, mientras que un sexto individuo habría ingresado al patio de una vivienda lindera. En horas de la mañana, tras comunicación con el dr. Cobani, fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación, se les formuló causa por infracción al art. 205 del Código Penal y se dispusieron sus libertades.
También consecuencias importantes trajo otra reunión en la madrugada de este domingo en calles Pillahuinco y Patagones, donde el Comando Radioeléctrico a instancias de la Guardia Urbana intervino para librar infracción al propietario del inmueble, identificado como O.L., de 29 años de edad y domiciliado en Rosario, a quien se le libró infracción al DNU 297/20, además de remitirse tres automóviles.
En tanto, en el resto de las fiestas, cuatro en zona de loteos y tres en barrios del casco urbano, se procedió a la identificación de los propietarios de cada inmueble a quienes se les labraron actas por infringir el art. 205 del CPP quedando a disposición de las autoridades judiciales pertinentes, sin que se produjeran otros demorados ya que los asistentes se retiraron de todos los lugares sin mediar inconvenientes.
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