En la jornada de ayer, personal policial fue comisionado a calle Chubut al 700, en la ciudad de Roldán, a raíz de un desorden entre vecinos. Al arribar al lugar, los efectivos entrevistaron a un hombre de 26 años, quien manifestó que se encontraba haciendo pruebas de vuelo con un dron cuando escuchó detonaciones de arma de fuego. Minutos después, observó la caída del dispositivo, presumiendo que el mismo habría descendido en un domicilio de la zona.
Posteriormente, los oficiales dialogaron con otro vecino, quien reconoció que se había sentido intimidado por el sobrevuelo del dron sobre su vivienda y que, ante esa situación, efectuó disparos con una escopeta de su propiedad, logrando derribar el aparato. El hombre indicó no saber con precisión dónde había caído el dron.
Ante lo ocurrido, se dio intervención a la mesa de enlace y se realizaron las diligencias correspondientes. Tras la consulta con la Fiscalía de Flagrancia, se ordenó la adopción de las medidas de rigor y el secuestro del arma utilizada, una escopeta marca Hatsan, modelo 70. Finalmente, se dispuso la remisión de las actuaciones a la Comisaría 6ª de la ciudad de Roldán.

Qué dice la ley en Argentina sobre drones y privacidad
En el país, el uso de drones se encuentra alcanzado por la Ley de Protección de Datos Personales N.º 25.326 y por la Disposición 20/2015 de la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales (DNPDP). Estas normas establecen que:
- Es obligatorio contar con el consentimiento de las personas para captar, publicar o difundir imágenes o videos donde puedan ser identificadas, salvo que se trate de actos públicos o situaciones de interés general.
- Está prohibido invadir la intimidad de las personas, evitando el sobrevuelo y la captación de imágenes en espacios privados como ventanas, terrazas, patios o jardines sin autorización.
- No se pueden captar ni difundir datos sensibles, como información sobre salud, vida sexual, origen racial u otros aspectos protegidos por la ley.
Si bien en los últimos años la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) avanzó en una flexibilización del uso de drones —mediante la Resolución 550/2025 y decretos de 2024, que simplifican requisitos especialmente para drones livianos y usos rurales—, la normativa vinculada a la privacidad y al derecho a la propia imagen continúa plenamente vigente.
Desde los organismos oficiales recuerdan que, aun con la desregulación de aspectos aeronáuticos, los operadores de drones son responsables por los daños que puedan ocasionar y deben actuar con especial cuidado para no vulnerar la intimidad ni los derechos de terceros.



