Este extenso tiempo de pandemia que vivimos y sus series de restricciones han puesto en juego no solamente los factores referidos a la parte física de las personas sino especialmente todo lo que atañe a la salud psíquica, donde nuevos trastornos se han puesto en el tapete y donde el universo deportivo ha dado muestras de los mismos.
Es que la presión que habitualmente genera el deporte de alta competencia puede en algunos casos puntuales trastocar el rendimiento físico y como muestra reciente hay un puñado de ejemplos de diversa índole como el caso de la tenista japonesa Naomi Osaka (actual n° 2 del ranking mundial WTA), la gimnasta estadounidense Simone Biles (19 veces campeona mundial y campeona olímpica Río 2016), la nadadora argentina Delfina Pignatiello (triple campeona panamericana y doble campeona sudamericana) y el futbolista uruguayo Santiago “Morro” García (ex Godoy Cruz, Nacional de Montevideo y Athletico Paranaense).
Para saber cómo se trabaja desde el ámbito profesional en detectar y ayudar a superar este tipo de problemáticas consultamos a la doctora Paula Serrano, quien indicó cómo desde la psiquiatría se brindan herramientas fundamentales para hallar las alternativas necesarias para colaborar con la resolución de estos inconvenientes no solamente en lo deportivo sino esencialmente en lo cotidiano.
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