El psicólogo Osvaldo Chiarlo, Director General de ABRA, analizó la delgada línea entre la patología y la voluntad personal. "La importancia de escuchar el sufrimiento es el primer paso antes de cualquier decisión ética o científica", afirmó.

En una profunda reflexión brindada a Canal 4 Regional, el psicólogo Osvaldo Chiarlo abordó uno de los temas más complejos de la bioética actual: la eutanasia y su relación con la salud mental. El especialista planteó la paradoja de una profesión que siempre debe predisponer a la vida, pero que se enfrenta a situaciones donde el «sufrimiento refractario» obliga a repensar los límites de la intervención.

Diferenciar la patología de la voluntad

Chiarlo explicó que la psicología debe distinguir claramente entre una ideación suicida (producto de una patología como la depresión) y un deseo consciente de poner fin a la vida.

«En la depresión, la intervención busca poner en crisis ese posicionamiento catastrófico para transformar y acompañar. Pero hay otra parte, cuando el sufrimiento es refractario: casos donde, más allá de los años y tratamientos, el dolor persiste segundo a segundo», señaló el profesional.

El peso de la subjetividad y el entorno

Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue el análisis del rol de la familia. Chiarlo observó que, en ocasiones, el entorno se opone a estas decisiones para evitar su propio dolor por la pérdida, obligando al paciente a seguir transitando un padecimiento que ya no tiene respuesta en los tratamientos convencionales.

«¿Quién puede medir la subjetividad de la persona que está enfrente? La única que puede hacerlo es la propia persona», sentenció, destacando que en países como Colombia o Uruguay (donde el debate avanza), la mirada profesional debe ser ética y científica, pero siempre partiendo de la escucha activa de ese dolor.

Eutanasia, suicidio asistido y cuidados paliativos

El director de ABRA aclaró conceptos fundamentales para el debate público:

  • Cuidados paliativos: Se busca calmar el dolor insostenible (por ejemplo, en cánceres terminales), donde la muerte llega de forma indirecta al buscar el alivio.
  • Suicidio asistido: Existe un acompañamiento profesional, pero la decisión y la ejecución final recaen exclusivamente en la propia persona.
  • Eutanasia: El procedimiento es realizado por un profesional de la salud a pedido del paciente.

Finalmente, Chiarlo hizo un llamado al autocuidado en un contexto social de alta violencia e insensibilidad: «Salud mental es la posibilidad de tener a otro frente a quien expresar el sufrimiento y ser escuchado».