Los delincuentes simularon la contratación de un trabajo de pulido para obtener los datos bancarios del comerciante. El rápido accionar de los propietarios, que recordaron un caso similar difundido por Canal 4 Regional, evitó que se concretara el robo.

Los intentos de estafas virtuales no dan tregua en la región y los comerciantes siguen siendo el blanco principal. En esta oportunidad, un taller de chapería y pintura de la localidad de San Jerónimo Sud fue el objetivo de una maniobra delictiva que comenzó con una supuesta consulta de trabajo.

El «anzuelo» fue un audio de WhatsApp donde una mujer consultaba presupuesto para pulir un Ford Fiesta. Tras acordar un pago inicial de $150.000, la estafadora —quien hablaba con tonada cordobesa— solicitó la ubicación del local y un alias bancario para transferir la seña. Para generar confianza, incluso enviaron la foto de un DNI (posiblemente robado o apócrifo).

El «error» millonario 

Minutos después de pasar los datos, los delincuentes enviaron un comprobante de transferencia falso por $1.500.000, es decir, diez veces más de lo pactado. Inmediatamente, comenzaron los llamados y mensajes desesperados alegando una equivocación y solicitando que el comerciante «devuelva» el excedente de dinero.

La importancia de estar informados 

Afortunadamente, el titular del taller y su esposa, Evangelina, habían visto días atrás en Canal 4 Regional la nota sobre la estafa a Juan Cruz, un comerciante que sufrió exactamente la misma modalidad con el mismo comprobante bancario.Al reconocer el patrón (mismo banco, misma tipografía en el ticket y misma tonada), los propietarios del taller decidieron no realizar ningún movimiento y bloquearon los contactos. «Relacionaron automáticamente la nota que pusimos con lo que les estaba sucediendo», destacaron los conductores del noticiero, remarcando que la difusión de estos casos es la herramienta más efectiva para prevenir el delito.