Este 27 de febrero se cumplen 214 años del primer izamiento del Pabellón Nacional en la entonces Villa del Rosario, hoy Rosario, a orillas del río Paraná. El hecho tuvo lugar en 1812, cuando el general Manuel Belgrano fue enviado por el gobierno de Buenos Aires para frenar el avance del ejército realista que ingresaba desde el norte. En ese contexto, su paso por la villa resultó decisivo para la historia del país y para la construcción de un símbolo propio de las Provincias Unidas.
Tras la Revolución de Mayo, los ideales de libertad e independencia comenzaban a consolidarse y los patriotas se identificaban con los colores celeste y blanco, ya adoptados en la escarapela. Inspirado en esos tonos, Belgrano decidió crear una bandera que representara la causa emancipadora. La confección del primer pabellón fue encomendada a María Catalina Echeverría de Vidal, quien utilizó telas de seda blanca y celeste de su propio almacén. Con la ayuda de dos vecinas, la bandera fue terminada en apenas cinco días.El 27 de febrero de 1812, Belgrano ordenó izar por primera vez la bandera y tomó juramento de fidelidad a las baterías Libertad e Independencia, marcando un antes y un después en la historia argentina. A fines del siglo XIX, en la localidad de Macha, fueron halladas dos banderas atribuidas al ejército belgraniano. Una de ellas permanece en Bolivia y la otra fue entregada a la Argentina; algunos historiadores sostienen que la enseña original izada en Rosario sería la que hoy se conserva en Sucre. A más de dos siglos de aquella gesta, el legado de Belgrano y la bandera nacida en Rosario continúan simbolizando la lucha, la soberanía y la identidad de todo un pueblo.



