Uno de los puntos más destacados en el calendario de la liturgia cristiana es la Cuaresma, el periodo de tiempo que va desde el Miércoles de Ceniza (que en el año 2026 fue el reciente 18 de febrero) y culmina el Jueves Santo, un lapso de cuarenta días que es la preparación para las Pascuas de Resurrección, pilar de la cristiandad.
Para saber más de qué se trata este evento en la Iglesia Católica Apostólica Romana consultamos al sacerdote Alberto Pezzetta, a cargo de la parroquia “Nuestra Señora del Carmen” de la ciudad de Funes, quien señaló que es “un tiempo de entrenamiento espiritual, donde la Iglesia como madre nos dice ‘bueno, vamos a arribar a la Pascua con un corazón convertido’”.
“La Iglesia nos pide más oración, más penitencia y más caridad”, manifestó el presbítero al respecto, indicando que “hace falta trabajo espiritual” para que “vayamos adquiriendo una madurez espiritual cada vez más sólida, más vívida, más profunda”.
El padre Alberto invitó a la comunidad a trabajar su interior: “estamos avanzando mucho en conocimientos, porque hay una serie de medios que nos facilita un montón el acceso a conocimientos, pero no estamos trabajando la voluntad, que está cada vez más floja”.
“Hay que trabajar la voluntad para decir sí al bien y no al mal: hay que ser dueños de uno mismo… Además hay que poner al próximo en un lugar de preferencia y vivir rompiendo el egoísmo para ayudarnos, tratarnos bien, respetarnos”, agregó al respecto.
“Yo creo que todos esos actos que nos hacen salir de nosotros mismos y buscar el bien del otro”, culminó el párroco funense.



