Lo que debería haber sido una jornada de celebración familiar por las Pascuas se transformó en un momento de terror y desesperación en Ibarlucea. En una de las arterias más transitadas de la localidad, la intersección de Sarmiento y Schilla, un automóvil perdió el control y terminó volcado lateralmente dentro de una profunda zanja.
Los vecinos de la zona estallaron en reclamos, asegurando que el lugar no es una calle, sino una «trampa mortal». Según describieron, el acumulado de barro convierte la calzada en una superficie donde es imposible mantener el control del vehículo, incluso circulando a velocidades mínimas de 10 km/h.
Peligro extremo y falta de seguridad
La denuncia de los habitantes del sector hace hincapié en una serie de irregularidades que volvieron este accidente casi inevitable:
- Zanjones sin protección: A los costados de la calle existen zanjas de más de un metro y medio de profundidad sin guardarraíles ni señalización de advertencia.
- Oscuridad total: El sector carece de iluminación adecuada, lo que vuelve la circulación nocturna una apuesta al azar.
- Estado del suelo: El barro acumulado empuja los vehículos hacia los laterales, sin que el conductor pueda realizar maniobras de corrección.

Afortunadamente, y pese a la espectacularidad del vuelco y la profundidad del zanjón, los ocupantes no sufrieron heridas de gravedad, aunque el impacto emocional y los daños materiales son cuantiosos. Los vecinos exigen que la Comuna intervenga de manera urgente para estabilizar el camino y colocar las medidas de seguridad correspondientes en una zona que, lejos de ser aislada, es clave para la conectividad local.




